lunes, 11 de mayo de 2026

Artículo Colesterol 2 - ¿Cómo obtiene colesterol el organismo?

 

Segundo artículo de la serie que vamos a dedicar al colesterol, esa sustancia que tanta mala prensa tiene para la salud. En esta serie de artículos daremos información y consejos para ayudar a controlar los niveles de colesterol en sangre que tantos quebraderos de cabeza puede llegar a darnos. Si usted tiene los niveles de colesterol elevados, o ha sufrido algún evento cardiovascular, o está preocupado por algún familiar que padece esta enfermedad, la información que contiene este artículo puede serle de gran interés.

Este segundo artículo estará dedicado a comentar cuales son las fuentes de obtención del colesterol por parte del organismo humano. Tal y como comentamos en el primer artículo de la serie, necesitamos colesterol para realizar varias funciones de gran importancia, y por tanto nuestro organismo se esfuerza por conseguir esos aportes de colesterol. 

Para ello, recurre a dos estrategias diferentes:

Por un lado, el organismo va a ser capaz de fabricar colesterol. De ello se va a encargar el hígado, el órgano metabólico por excelencia, la parte del cuerpo donde más reacciones metabólicas se producen, entendiendo por metabolismo a todas aquellas reacciones químicas que realizan las células para conseguir aquellas sustancias que puedan ser utilizadas en los procesos vitales. El hígado procesa nutrientes absorbidos, regula los niveles de glucosa en sangre mediante el almacenamiento de glucógeno y sintetiza proteínas plasmáticas esenciales. Además, desintoxica sustancias nocivas, produce bilis para la digestión de grasas y almacena vitaminas y minerales, manteniendo el equilibrio químico sistémico.

Dicho de otra manera, el hígado, que es como el gran laboratorio de reacciones químicas de nuestro organismo, tiene la orden de fabricar colesterol para satisfacer las necesidades en esa materia de nuestro cuerpo. Y lo tiene que fabricar, dado que sin el colesterol habría muchas funciones que no podrían llevarse a cabo.

Hay personas cuyo hígado sintetiza el colesterol de una manera anormalmente abundante, lo que ocasiona en ellos una enfermedad que se denomina Hipercolesterolemia familiar. Esta enfermedad suele tener un componente genético, con lo que se suele heredar de padres a hijos, y que requerirá un tratamiento exigente, pues el tener elevados los niveles de colesterol en sangre aumenta el riesgo de padecer consecuencias cardiovasculares importantes.

Y por otro lado, la segunda estrategia para obtener colesterol es que nuestro cuerpo va a absorber a nivel intestinal el colesterol que venga incluido en los alimentos que ingerimos en nuestra dieta. Los alimentos ricos en grasas animales suelen tener un contenido importante en colesterol, que a su vez había sido fabricado por el hígado del animal en cuestión. Por ello, si a usted le detectan niveles elevados de colesterol en sangre, una de las primeras recomendaciones que le hacen es que siga una dieta baja en grasas, sobre todo de procedencia animal.

En resumen, nuestro organismo necesita colesterol para muchas funciones vitales, y para conseguirlo recurre a dos vías principalmente: producción hepática y absorción intestinal. Estas dos vías de obtención justifican que existan medicamentos específicos para interrumpir dichos mecanismos en caso de necesitar tratamiento para reducir sus niveles de colesterol.

domingo, 19 de abril de 2026

Artículo Atención Farmacéutica 3 - Toma correcta de la tensión arterial

En este artículo, el tercero de la serie dedicada a la atención farmacéutica, entendida como todas aquellas aportaciones que, desde la oficina de farmacia, se pueden realizar para mejorar la salud de los pacientes, daremos una serie de recomendaciones a aquellas personas que tienen que vigilar su tensión arterial, en particular sobre cómo realizar la toma de la tensión arterial de manera adecuada.

La hipertensión arterial es un factor de riesgo de padecer problemas cardiovasculares serios, como por ejemplo un ictus o un infarto de miocardio. Esto significa que las personas hipertensas tienen mayor riesgo de sufrir estos problemas mayores. Un paciente que haya sido diagnosticado de hipertensión arterial debe incluir en su rutina la toma periódica en su hogar de sus cifras de tensión arterial, para luego comunicarlas al personal sanitario encargado de su seguimiento, con el fin de tomar la mejor decisión en cuanto a las pautas de tratamiento a seguir, y que incluyen no sólo medicamentos, sino también estilo de vida general como alimentación o actividad física.

Los puntos que vamos a tratar en este artículo son los siguientes: 1) Cómo debe prepararse el paciente de manera previa a la toma de la tensión arterial, 2) cual debe de ser la posición correcta en dicha medida, 3) normas generales en el uso de los dispositivos de medida de la tensión arterial, 4) recomendaciones en el momento de realizar la medición y anotar los resultados obtenidos, y 5) destacar las ventajas que presenta la toma de la tensión arterial por parte del propio paciente y en su domicilio particular frente a la toma en instalaciones de tipo sanitario.

Pues bien, comenzamos con el primer punto a tratar.

1) Preparación del paciente. Antes de proceder a la toma de la tensión arterial, el paciente debe estar debidamente preparado, debiendo cumplir una serie de indicaciones que pasamos a comentar: En la media hora anterior a la toma de la tensión, el paciente no debe haber fumado, ni haber tomado bebidas con cafeína, ni haber realizado ejercicio físico. Estas tres circunstancias que hemos comentado pueden alterar la validez del valor obtenido, y por ello deben evitarse.

5 minutos antes de la medición, el paciente debe sentarse, de manera tranquila, para tratar de relajarse un poco. Y también es muy recomendable haber pasado por el baño para hacer pipí, ya que si no lo hacemos, la sensación de vejiga llena de orina aumenta el nerviosismo y puede alterar la medición.

2) Sobre la correcta posición del cuerpo cuando vayamos a tomar la tensión arterial. Se aconseja sentarse en una silla, por la altura mayor al suelo respecto a sentarse en un sillón, con la espalda recta y apoyada en el respaldo de la silla. La razón es que, si no tenemos la espalda apoyada en el respaldo, estarán trabajando los músculos de la espalda y los hombros para mantener la postura, lo que puede alterar el valor de tensión arterial real aumentándolo.

También deben estar los pies apoyados en el suelo y sin cruzar las piernas, por la misma razón que en el caso anterior, para evitar trabajo de masas musculares grandes, lo cual puede alterar el valor de la tensión arterial real.

Y por último, el brazo en el que vamos a tomar la presión arterial debe colocarse en una superficie plana, como por ejemplo una mesa, y que el brazalete del dispositivo quede aproximadamente a la altura del corazón. De esta manera se eliminan distorsiones de la medición debidas a la fuerza de la gravedad con respecto a la altura del corazón.

3) Cómo usar el equipo de medición de la tensión arterial. Lo más recomendable es usar un dispositivo de medición automático de brazo. Los dispositivos de muñeca, al realizar la medición en vasos sanguíneos de menor grosor, pueden dar valores menos precisos que los realizados por equipos de brazo.

Hay manguitos de distintos tamaños. Debemos usar un manguito del tamaño adecuado al grosor de nuestro brazo. Si el manguito nos queda grande, requerirá mayor esfuerzo por parte del dispositivo. Y si el manguito nos queda pequeño, puede que no llegue a cerrar completamente el velcro, con lo que, al aumentar la presión del dispositivo, se puede abrir e invalidar la toma.

El brazalete ha de colocarse directamente sobre la piel del usuario, ya que si se coloca encima de alguna prenda de ropa, los sensores no podrán realizar su función de manera correcta, aumentando las probabilidades de dictaminar una lectura errónea.

4) Sugerencias a la hora de realizar la medición. Debemos tomar 2 o 3 lecturas, con una diferencia entre ellas de unos 2-3 minutos, y calcular el valor medio de las lecturas realizadas. Vamos a realizar un ejemplo práctico de cómo calcular los valores de manera más pormenorizada.

Supongamos que ya hemos realizado las recomendaciones previas a la medición comentadas en este artículo. Debemos proceder a tomar la tensión arterial 3 veces separadas por un intervalo de 2 o 3 minutos entra cada toma. En la primera medición obtenemos 142 en la tensión sistólica, comúnmente conocida como la máxima, y 85 en la tensión diastólica, conocida como la mínima. La tensión sistólica es la mayor presión con que bombea el corazón nuestra sangre, y la tensión diastólica es el menor valor de la tensión en nuestras arterias justo antes que el corazón realice otro bombeo. Pasados unos minutos, procedemos a realizar una nueva toma, que nos indica un valor de tensión sistólica de 138, y un valor de tensión diastólica de 79. Tras un par de minutos, realizamos una nueva medición, que nos indica el resultado de 139 para la tensión sistólica, y de 81 para la tensión diastólica.

Para calcular el valor medio de los resultados obtenidos, realizaremos la siguiente operación matemática: En el caso de la tensión sistólica, sumaremos los 3 valores obtenidos (142, 138 y 139), y el resultado (419) lo dividimos entre 3. Obtenemos como valor medio 139,67, que a efectos de números enteros es 140.

En el caso de la tensión diastólica, sumamos los 3 valores obtenidos (85, 79 y 81), y el resultado (245) lo dividimos entre 3, obteniendo como valor medio 81,67, que a efectos de números enteros es 82.

Así pues, la tensión arterial que presenta el paciente es de 140/82. Es decir, 140 de máxima ó tensión sistólica, y 82 de mínima ó tensión diastólica.

Esta es la forma adecuada de calcular los valores de tensión arterial. Cada día iremos anotando en un papel dichos valores, con el fin de comunicarlos al personal sanitario para comprobar la eficacia del control de las cifras tensionales del paciente.

Y como segunda recomendación sobre cómo realizar la medición, lo ideal es realizar la toma de la tensión a la misma hora del día aproximadamente. Esto se debe a que, a lo largo del día, el valor de la tensión arterial varía, subiendo por la mañana y bajando por la noche. De esta manera, al tomar la tensión todos los días a la misma hora, apreciaremos cambios en la tensión arterial debidos a cualquier causa.

5) Beneficios de la toma de la tensión arterial en el domicilio del paciente: Hay muchos pacientes que se ven intimidados en la consulta del personal sanitario, lo cual aumenta su nerviosismo y puede alterar los valores de la presión arterial, lo que se denomina como “hipertensión de bata blanca”. Al tomarse la tensión el paciente en su domicilio, en un ambiente agradable, sereno, las cifras medidas se corresponderán mejor con las reales.

Y conviene identificar al inicio de los controles de la tensión arterial, qué brazo del paciente presenta cifras tensionales más elevadas. Es frecuente que un brazo muestre cifras de presión arterial más elevadas que el otro. En estos casos, hay que tomar la tensión siempre en el brazo que indique las cifras de tensión más elevadas, para saber de manera efectiva los valores más elevados que soporta el sistema cardiovascular del paciente.

En resumen, la correcta toma de la tensión arterial se basa en 5 puntos:
Tomar la tensión sin haber tenido estímulos cardiovasculares en la media hora previa,
Sentados en una silla apoyando la espalda en el respaldo y el brazo sobre una mesa,
Con un dispositivo preferentemente de brazo, con un brazalete adecuado al grosor de nuestro brazo y con el brazalete directamente sobre la piel,
Calcular el valor medio de 2 o 3 mediciones realizadas con un intervalo de 2 o 3 minutos, y
Realizar la toma en casa, anotando los valores para después comunicarlos al personal sanitario que nos atiende.